miércoles, 13 de febrero de 2008

Tecnología de energía alternativa

Hoy en día, resolvemos la mayoría de nuestras necesidades energéticas, consumiendo combustibles fósiles tales como el carbón, el petróleo o el gas. Cada día, esto produce millones de toneladas de óxido, de dióxido de sulfuro, de monóxido de carbono y de polvo, así como billones de toneladas de dióxido de carbono, el gas del efecto invernadero. Pero existen alternativas tales como células solares y centrales eléctricas eólicas e hidroeléctricas.

Tecnología Solar – el sol como nuestro proveedor de energía

Existen diferentes formas para la utilización de la energía solar. La conocida como energía solar térmica, se obtiene mediante la conversión del calor del sol en calor útil, para calentar por ejemplo agua para duchas o para calefacción. La energía fotovoltaica, en cambio, implica convertir la radiación solar en energía eléctrica. Con este objetivo, celdas solares individuales se combinan para crear módulos solares.

Energía Eólica – de corrientes de aire a corrientes eléctricas

Las plantas de energía eólica trabajan sobre el principio de la fuerza aerodinámica. El golpe del viento en la lámina del rotor genera presión positiva por debajo del aspa, mientras que por encima de ella se genera presión negativa. Esta diferencia de presiones genera una fuerza de elevación, que las centrales modernas de energía eólica utilizan para su funcionamiento y, por lo tanto, para la producción de electricidad.


Energía Hidráulica – la potencia de los ríos y los mares

Las primeras estaciones hidroeléctricas para la producción de electricidad fueron construidas en Inglaterra, ya en el año 1880. Actualmente existen centrales eléctricas de río, centrales eléctricas de almacenaje, centrales eléctricas de almacenaje y bombeo, centrales eléctricas de marea y de oleaje. Pero a pesar de lo diferentes que son estos tipos de centrales hidroeléctricas –todas funcionan de manera similar: una central de energía generalmente consiste en una represa o dique que almacena el agua frente a una central eléctrica o a una reserva ubicada en un terreno más alto. Desde allí, el agua ingresa por el tubo de suministro a través de una válvula. Dependiendo del tipo de turbina, la energía potencial o la energía cinética, impulsan la turbina que está conectada a un generador. Éste finalmente transforma la energía mecánica en electricidad. Si el agua ya ha pasado por la turbina, es devuelta al curso natural del río o a la reserva reguladora.


lunes, 28 de enero de 2008

Calentamiento Global

Estado del agujero de la capa de ozono en el 2007



Las nubes estratosféricas polares tipo 1 se formanen la estratosfera a -78°C, están compuestas principalmente por agua y ácido nítrico, y su formación es una de las condiciones previas para la destrucción de la capa de ozono, pues en su superficie sustancias químicas emitidas por el hombre, entre las que se destacan los cloroflurocarbonos, los halones y los hidroclorofluorocarbono, inician una serie de reacciones químicas que llevan a la destrucción del ozono. Las cosas empeoran cuando la temperatura baja a -85°C, pues se forman las nubes estratosféricas polares tipo 2 y la pérdida de ozono es mucho más severa que cuando se forman las de tipo 1, ya que a estas bajas temperaturas se forman cristales de algunas sustancias que sirven para descomponer de los compuestos clorados que agotan el ozono, estos cristales crecen tanto que por su peso precipitan y llevan a que haya una mayor disponibilidad de compuestos clorados y por ende una mayor destrucción del ozono.
En julio pasado, las temperaturas que se estaban registrando en la estratosfera generaban mucha preocupación, eran mucho más bajas que los promedios históricos y estaban llegando a niveles record, esto hacía temer que el agujero en la capa de ozono sería enorme. Afortunadamente, la tendencia cambió en agosto las temperaturas no siguieron cayendo y al llegar septiembre empezaron a subir lenta pero paulatinamente.Esto llevó a que el agujero no fuera tan severo como se pensaba, se redujo cerca de 30% respecto al presentado en el año 2006, el área donde la concentración de ozono estuvo por debajo de las 220 UD (Unidades Dobson), que es el nivel por debajo del cual se dice que se presenta el agujero, fue de 24.7 millones de kilómetros cuadrados, lo que equivale a un área un poco más grande que Norteamérica, menor a los 29.4 millones que tuvo el agujero en el 2006, ¡que de paso era el record!. También fue el tercero más débil desde 1998, solamente los agujeros del 2002 y 2004 fueron menores, pues "sólo" se perdieron 27.7 millones de toneladas de ozono, en el 2006 se perdieron 40.4 millones de toneladas siendo el más profundo de la historia.
Sin embargo, esta noticia no es para dormirse en los laureles, esta reducción no marca una tendencia a que el tamaño disminuya los próximos años sino que fue debido a un invierno menos frío sobre la antártica y a que el vórtice polar no estuvo tan centrado sobre el polo sur y permitió que las masas de aires se mezclaran evitando una perdida mayor de ozono, de aquí la importancia de seguir trabajando para eliminar el uso de todas las sustancias que agotan la capa de ozono.
Esperamos que los nuevos retos que se ha impuesto el Protocolo de Montreal al buscar la eliminación más temprana de los HCFC, además de la finalización de los proyectos actuales, lleve a que los agujeros futuros en la capa de ozono sean cada vez menores, no por las oscilaciones del clima como ocurrió este año, sino porque la concentración de las sustancias que la destruyen haya disminuido. Es un largo camino para lograr la recuperación total de la capa de ozono, afortunadamente la humanidad ya inició ese viaje.