lunes, 28 de enero de 2008

Calentamiento Global

Estado del agujero de la capa de ozono en el 2007



Las nubes estratosféricas polares tipo 1 se formanen la estratosfera a -78°C, están compuestas principalmente por agua y ácido nítrico, y su formación es una de las condiciones previas para la destrucción de la capa de ozono, pues en su superficie sustancias químicas emitidas por el hombre, entre las que se destacan los cloroflurocarbonos, los halones y los hidroclorofluorocarbono, inician una serie de reacciones químicas que llevan a la destrucción del ozono. Las cosas empeoran cuando la temperatura baja a -85°C, pues se forman las nubes estratosféricas polares tipo 2 y la pérdida de ozono es mucho más severa que cuando se forman las de tipo 1, ya que a estas bajas temperaturas se forman cristales de algunas sustancias que sirven para descomponer de los compuestos clorados que agotan el ozono, estos cristales crecen tanto que por su peso precipitan y llevan a que haya una mayor disponibilidad de compuestos clorados y por ende una mayor destrucción del ozono.
En julio pasado, las temperaturas que se estaban registrando en la estratosfera generaban mucha preocupación, eran mucho más bajas que los promedios históricos y estaban llegando a niveles record, esto hacía temer que el agujero en la capa de ozono sería enorme. Afortunadamente, la tendencia cambió en agosto las temperaturas no siguieron cayendo y al llegar septiembre empezaron a subir lenta pero paulatinamente.Esto llevó a que el agujero no fuera tan severo como se pensaba, se redujo cerca de 30% respecto al presentado en el año 2006, el área donde la concentración de ozono estuvo por debajo de las 220 UD (Unidades Dobson), que es el nivel por debajo del cual se dice que se presenta el agujero, fue de 24.7 millones de kilómetros cuadrados, lo que equivale a un área un poco más grande que Norteamérica, menor a los 29.4 millones que tuvo el agujero en el 2006, ¡que de paso era el record!. También fue el tercero más débil desde 1998, solamente los agujeros del 2002 y 2004 fueron menores, pues "sólo" se perdieron 27.7 millones de toneladas de ozono, en el 2006 se perdieron 40.4 millones de toneladas siendo el más profundo de la historia.
Sin embargo, esta noticia no es para dormirse en los laureles, esta reducción no marca una tendencia a que el tamaño disminuya los próximos años sino que fue debido a un invierno menos frío sobre la antártica y a que el vórtice polar no estuvo tan centrado sobre el polo sur y permitió que las masas de aires se mezclaran evitando una perdida mayor de ozono, de aquí la importancia de seguir trabajando para eliminar el uso de todas las sustancias que agotan la capa de ozono.
Esperamos que los nuevos retos que se ha impuesto el Protocolo de Montreal al buscar la eliminación más temprana de los HCFC, además de la finalización de los proyectos actuales, lleve a que los agujeros futuros en la capa de ozono sean cada vez menores, no por las oscilaciones del clima como ocurrió este año, sino porque la concentración de las sustancias que la destruyen haya disminuido. Es un largo camino para lograr la recuperación total de la capa de ozono, afortunadamente la humanidad ya inició ese viaje.

MONTREAL

Protocolo de Montreal 2007
Ajustes aprobados al Protocolo de Montreal en septiembre de 2007 permitirán la eliminación más rápida de HCFC, lo cual contribuirá a disminuir la emisión de GEI y de SAO.

La Reunión XIX de las Partes que integran el Protocolo de Montreal, reunidas del 17 al 21 de septiembre de 2007 en Montreal, aprobó la aceleración de la eliminación de los HCFC. Estas SAO han sido usadas como sustancias de transición, para eliminar los CFC, debido a que tienen bajo Potencial de Agotamiento del Ozono. Por esta característica, se había previsto su uso hasta el año 2040. En Colombia, en la fabricación de sistemas de aislamiento para refrigeradores tanto domésticos como comerciales, se substituyó el CFC-11 por el HCFC-141b. En la fabricación de espumas de poliuretano y poliestireno, se eliminó el uso de CFC-11 y CFC-12, substituyéndolo igualmente por HCFC-141b. Por otra parte, el gas refrigerante CFC-12 usado en refrigeración comercial y en aires acondicionados, fue sustituido por el HCFC-22. Finalmente, los halones, sustancias usadas en la extinción de incendios para proteger equipo electrónico, se han sustituido por HCFC-123.
Sin embargo, debido a que en los últimos años se ha notado el crecimiento rápido del consumo y producción a nivel mundial de los HCFC, el Protocolo de Montreal decidió anticipar en 10 años su eliminación, lo cual contribuirá a la recuperación acelerada de la capa de ozono. Por otra parte, los HCFC tienen alto Potencial de Calentamiento Global (PCG), que los convierte en Gases Efecto Invernadero. Así, al eliminar los HCFC también se logra mitigar el impacto en Cambio Climático.
Esta decisión permitirá que los 190 países firmantes del Protocolo de Montreal se comprometan en nuevas tareas de eliminación para los próximos años, especialmente en los sectores de fabricación de espumas de poliuretano, refrigeración comercial y aire acondicionado.
ACUERDOS
Estas tres sustancias: HCFC-141b, HCFC-22 y HCFC-123, son SAO cobijadas por el nuevo acuerdo de eliminación anticipada. Se ha acordado:
1. Una línea base de consumo nacional que será el promedio de los años 2009 y 2010.
2. El año 2013 como fecha del congelamiento del consumo.
3. Para los países como Colombia (Articulo 5), la primera medida de control de eliminación del consumo será el año 2015, en el cual deberán eliminar el 10% del consumo de su línea base. Las siguientes fechas de control son los años 2020 y 2025, en los cuales estos países deberán eliminar el 35% y el 67.5% de dicho consumo, respectivamente. Así mismo, en el periodo comprendido entre los años 2030 y 2040 se permitirá a cada país el uso del 2.5% del consumo de su línea base, para actividades de mantenimiento.

Por otra parte, se acordó que para la eliminación de los HCFC se contará con el apoyo financiero y la asistencia técnica del Fondo Multilateral del Protocolo de Montreal. De esta manera, este acuerdo da un paso significativo en la protección del medio ambiente y de manera particular hace su contribución a la eliminación de nuevas emisiones de Gases Efecto Invernadero.